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Liquidación de Luz y Fuerza del Centro: Despidos, y más ataques a nuestras condiciones de vida… ¡Hay que luchar, pero no detrás de los sindicatos, ni en defensa de la empresa!

Posted in Todo by gslweb on octubre 22, 2009

La noche del sábado 10 de octubre la Policía Federal ocupó todas las estaciones y centros de LyFC, acción a la par del decreto emitido por la presidencia anunciando el fin de esa empresa y el despido de cerca de 44 mil trabajadores, a los que -dice el gobierno- liquidará “por encima de lo establecido por la ley”. Esto ha hecho correr el desconcierto dando lugar a un estado de shock, rabia e impotencia… constituyendo así un golpe más a la clase proletaria por parte del Estado. Toda esta situación conlleva necesariamente a plantear métodos y respuestas que partan de nuestra unidad como clase.

 El ataque nos repercute a todos ¡defendámonos unidos! (more…)

Cuadernos de Negación Nro. 2

Posted in Todo by gslweb on julio 31, 2009

Publicamos a continuación el segundo número de Cuadernos de Negación, desarrollados por compañeros de Argentina.

El documento está en PDF para descargar. Presentamos ahora la introducción de los propios compañeros:

NRO.2: CLASES SOCIALES o la maldita costumbre de llamar a las cosas por su nombre.

En este segundo cuaderno profundizamos y desarrollamos la cuestión de la lucha de clases y de la revolución, porque si hablamos de revolución como transformación radical de la sociedad, como supresión del capitalismo, hablamos indefectiblemente de la auto-supresión del proletariado como clase, esa inmensa mayoría de la humanidad que está impedida de vivir porque debe “ganarse la vida” de una forma u otra. (more…)

Campaña por el voto nulo: la nueva moda democrática para engañar a los explotados.

Posted in Todo by gslweb on junio 27, 2009

Como todo mundo ya sabe, pues día y noche nos inundan con propaganda al respecto por prensa, radio y televisión, el próximo 5 de julio en México se estarán realizando las llamadas elecciones intermedias, donde se elegirán a diputados locales y federales, y se renovarán de igual modo ciertas gobernaturas y alcaldías en todo el país.

Siempre ocurre, y está vez no es la excepción, que cuando nos encontramos en un periodo electoral, todas las fracciones del capital, de izquierda, centro y derecha por igual, además de hacer propaganda específica por sus partidos y bandos electorales en particular, aprovechan para reforzar y difundir masivamente, a través de todos los medios que poseen a su alcance, la ideología democrática y ciudadana, la más sutil de las armas con las que cuenta el capital para desarmar a su vez al proletariado, para someterlo incluso antes de que éste pueda dar batalla.

La ideología ciudadana actúa como un poderoso disolvente del proletariado, pues impide a los explotados asimilarse y organizarse como clase con intereses antagónicos al capital, al aislarlos, al separarlos entre sí  para convertirlos en una masa atomizada de “individuos libres e iguales” junto a sus explotadores.

El proletario ciudadanizado, por concesión y aprobación del Estado, es “libre”, pero sólo en el sentido de poder “libremente” vender y comprar mercancías en el mercado capitalista, vendiendo la suya (si es que encuentra quien la compre), que es su fuerza de trabajo, y comprando a su vez aquellas en las que ha colaborado a producir él mismo a través de ese trabajo explotado que vende a los capitalistas. De igual modo, el Estado le otorga al  proletario ciudadanizado la “igualdad”, su carácter legal de ciudadano que tiene en el mismo grado que todos los demás ciudadanos, el derecho a reclamar ante el Estado la protección jurídica de los derechos que le acreditan como un miembro legal más de la sociedad.

El ciudadanismo es la fuerza ideológica que, al menos al nivel de la conciencia (pues materialmente esto es imposible), borra la división real que existe entre las clases, la relación social de explotación y dominación de una clase sobre otra que día a día, minuto a minuto, se desarrolla en el mundo entero.

Y siendo que la principal debilidad del proletariado reside en esa falta de reconocimiento general como clase social mundial revolucionaria, tal ideología burguesa cumple con un papel de primera importancia para los intereses del capital, sobre los nuestros. De ahí la importancia para la clase explotadora de abastecernos de altas dosis de discurso ciudadanizante.

La burguesía promueve la farsa del “castigo” a los políticos a través del voto nulo.

Para orquestar toda esta campaña de difusión ideología, la burguesía hoy se sirve de las campañas por la anulación del voto que distintas organizaciones políticas y sociales (de izquierda y derecha) han lanzado como forma de protesta contra los partidos políticos.

Amplios sectores de la propia burguesía están bastante descontentos con el trabajo de los partidos políticos en su tarea de administrar al Estado como institución encargada de velar por la existencia y buen funcionamiento del capitalismo. La corrupción política (que está por demás decir, es inherente al propio poder político) ha dejado crecer ampliamente las redes del crimen organizado, esa otra ala de la burguesía que tan sólo se diferencia de la burguesía tradicional porque opera sus negocios por fuera de la ley. El crimen organizado ha llegado a incomodar y a convertirse en una verdadera preocupación para la seguridad personal de los miembros de la  burguesía tradicional y de sus negocios, que muchas veces se ven alterados porque las mercancías no pueden circular libremente, ni ser tranquilamente consumidas por la masa ciudadana mientras los grupos del narcotráfico se balean y se persiguen en las principales calles del país, en centros comerciales, etc.

Todo esto, aunado a la desesperación en la que está sumida la burguesía por la declive económica de su sistema irracional y explotador, que está creando un descontento general que quieren evitar que se convierta en luchas que se cuestionen en el desarrollo de las mismas a este sistema de muerte, ha conducido a la burguesía a plantear una salida, una canalización al descontento de la población invitando a ésta a anular el voto en las próximas elecciones.

Desde que partimos del hecho de que una buena parte de la clase explotadora está detrás de estas campañas, podemos ver claramente que éstas no son en lo más mínimo un peligro para el sistema capitalista como tal, y que no representan, de ningún modo, un medio de protesta y mucho menos de lucha que podamos usar los proletarios contra las condiciones de vida degradantes a las que nos somete el capitalismo.

La propia burguesía promueve la anulación del voto, porque sabe que en ese acto no reside ningún tipo de riesgo para su sistema de explotación, y que más bien por el contrario, le sirve a sus intereses para borrar de las mentes de los explotados la división social entre éstos y sus explotadores, la división histórica entre proletarios y burgueses que tienen intereses completamente contrapuestos. Con esto, la burguesía logra reducirlo todo a la división artificial entre “la clase política” por un lado, y los “ciudadanos” (entiéndase explotados y explotadores por igual) del otro.

Los políticos, en tanto que administradores de una sociedad burguesa y defensores de la misma, son también parte de la burguesía, y lo que exige ese otro sector de esa clase que pide el voto nulo en las próximas elecciones, es que los políticos administren mejor al Estado, para que la explotación de los proletarios pueda llevarse más en “paz” y en “orden”, y para que todas las fracciones de la clase explotadora, y no sólo los políticos, salgan beneficiados con su labor.

El voto nulo es un llamado de atención que hace la burguesía a sus partidos para que “realmente hagan bien las cosas”, para castigarlos por su actuación hasta ahora. A través de las distintas campañas pro-anulación, la burguesía lo que intenta es sumar al proletariado a este “castigo” que le tiene preparado a los políticos que son denunciados por sus manejos “corruptos” y por supuestamente “no hacer nada”, cuando en realidad, haciendo justicia a la “clase política”, hay que reconocer que ésta sí hace demasiado, el problema es que siempre lo hace contra el proletariado, y no podría hacerlo de otra manera, pues existe precisamente para eso.

La burguesía sabe que al sumar a estas campañas a la clase explotada consigue varias cosas, una de ellas, como hemos dicho ya, es hacer creer a los explotados que “todos somos igualmente ciudadanos”, lo que oculta, para beneficio de la burguesía, la relación de explotación que mantienen entre sí las clases, además de que consiguen apoyarse en los explotados para reforzar y pulir a la democracia, o lo que viene a ser lo mismo, servirse del proletariado para perfeccionarle su propia prisión.

Son muchos los intelectuales, periodistas y lideres de opinión bien identificados con la defensa de esta sociedad de clases, los que se han sumado y defienden la campaña de anulación del voto, la que defienden al mismo tiempo que afirman con toda claridad que, a diferencia del abstencionismo, el voto nulo es un “ejercicio legítimo” de los ciudadanos. Hay también otro grupo de intelectuales que sin posicionarse claramente a favor del voto nulo, coincide con el primer grupo en considerar la anulación del voto como un legítimo derecho y acto de “protesta” de los ciudadanos contra los partidos. Los intelectuales burgueses en general coinciden en que se vote como se vote, ya sea anulando o votando por un candidato en particular, lo importante es que la gente acuda a las urnas, que no se quede sin votar.

¿Cuál es la razón para que tantos intelectuales que, desde sus particulares visiones de izquierda o de derecha, pero defensores en general de las bases fundamentales del capitalismo, se vean tan partidarios o cuando menos tan respetuosos con las campañas por el voto nulo? Plantear la pregunta es responderla; defienden el voto nulo porque éste no es un atentado contra las instituciones, no es una lucha contra el Estado que sostiene la explotación y la sociedad de clases, porque saben que votar, aunque sea anulando el voto, es un acto de legitimación del sistema electoral, porque están de cuerdo en que ir a ejercer el voto nulo es una forma ciudadanizada de decirle al sistema algo así como: “creo en el sistema electoral, por eso me presento a votar, pero de entre estos partidos y candidatos en particular no me convence ninguno, por eso anulo mi voto”.

Este tipo de razonamiento ciudadanizante (es decir, burgués), completamente inofensivo para el Estado y el capital, lo ejemplifica perfectamente el mensaje de la periodista y académica Denise Dresser, cuando refiriéndose a la campaña para anular el voto, dice: “Este movimiento lo que busca no es condenar a la democracia sino mejorar su funcionamiento, este movimiento lo que busca no es denostar a las instituciones sino asegurar que realmente se vuelvan representativas”

No se lucha contra el capital “manifestándonos” en sus urnas.

Organizaciones que se reclaman como anticapitalistas también han hecho llamados a favor de la anulación del voto, pues consideran, desde su lógica, que anular el voto es preferible a la abstención, pues según nos dicen, la anulación representa un acto de protesta frente al sistema, en lugar del abstencionismo, el cual vendría a ser un acto de apatía, de resignación indiferente.

La actitud abstencionista del individuo que prefirió quedarse a ver televisión en casa en lugar de salir a votar, si bien está bastante lejos de representar el nivel de conciencia que necesita nuestra clase para enfrentar al capitalismo, sí es ya por sí misma una forma inconciente de rechazo con la que miles de proletarios demuestran que las elecciones son tan inútiles para sus intereses, y que están tan alejadas de ser un verdadero mecanismo por el cual puedan cambiar sus vidas, que sencillamente ni se toman la molestia de asistir a las urnas.

Las campañas del voto nulo, por su parte, son completamente contrarias a los intereses del proletariado porque forman parte de la ilusión general que la democracia, es decir, la dictadura del capital, nos presenta todos los días, la ilusión de que el capitalismo y su Estado pueden ser humanizados y mejorados en beneficio de todos, siempre y cuando, claro está, no les combatamos, siempre y cuando nos limitemos a nuestro derecho democrático de exigir a los políticos como buenos ciudadanos responsables y participativos, que protestan cívica y adecuadamente.

Aunque se trate de presentar a este tipo de campañas como expresión “clasista” de rechazo a la burguesía, al convocar a los explotados a las urnas se contribuye conciente o inconcientemente con la trampa confusionista en la que la burguesía busca hacer caer al proletariado.

En lugar de llamar al proletariado a encuadrarse (aunque sea en forma de protesta) en el aparato electoral del capital, los grupos que luchamos por la perspectiva revolucionaria comunista tenemos que ocupar nuestras fuerzas en seguir dinamizando y promoviendo el proceso de clarificación, organización autónoma y toma de conciencia entre nuestra clase, lo único que puede hacer que en un futuro el proletariado como un todo, a nivel mundial, pueda enfrentar y destruir no sólo las elecciones, a los partidos y a los políticos, que no son más que el efecto, el producto de las relaciones sociales capitalistas, sino a esas relaciones mismas, mediante la abolición de todos los Estados, de la propiedad privada, del dinero, para establecer una comunidad mundial sin clases y sin fronteras.

Grupo Socialista Libertario.

enlace.gsl@gmail.com

Junio 2009.

Reflexiones sobre el trabajo asalariado y su mundo (Textos de los compañeros de Anarquistas Rosario)

Posted in Todo by gslweb on mayo 5, 2009

Publicamos a continuación dos de los documentos que hemos recibido de los compañeros de Anarquistas Rosario. Estos dos documentos forman parte de su trabajo “Recopilación de textos y reflexiones expresadas en el acto del 1° de mayo de 2009 en la ciudad de Rosario en la plaza montenegro” que se puede descargar completo en formato pdf en la parte final de este post.

Los dos textos que publicamos aqui son Reflexiones sobre el trabajo asalariado y su mundo y ¿por qué internacionalismo?

GSL.

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REFLEXIONES SOBRE EL TRABAJO ASALARIADO Y SU MUNDO.

Para nosotros hoy no es “el día del trabajo” esa tortura, esa negación viviente de la actividad y creatividad humana, de la vida, del goce humano. El trabajo nos hace algo ajeno a nosotros mismos, a lo que producimos (sean productos o servicios), a nuestra actividad y al género humano. (more…)

Para luchar contra el capitalismo hay que luchar contra el sindicalismo: ¡contra el espectáculo sindical del primero de mayo!

Posted in Todo by gslweb on abril 30, 2009

Este primero de mayo, como tradicionalmente ocurre, las calles verán pasar sobre ellas a miles, a millones de explotados de todo el mundo. Por desgracia también, veremos como la gran mayoría de ellos no recorren las calles agrupados como clase, sino como meros individuos alienados, como actores secundarios en la farsa montada por los sindicatos. (more…)