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Derrame petrolero en el Golfo de México: consecuencia de la dictadura del lucro, responsabilidad del capitalismo destructor

Posted in Todo by gslweb on agosto 4, 2010

Presentamos un documento de los compañeros de El Combate Libertario, Derrame petrolero en el Golfo de México: consecuencia de la dictadura del lucro, responsabilidad del capitalismo destructor. Hemos decidido darle más extensión al texto porque menciona algunos puntos que nos parecen de importancia fundamental para entender la cariátide detrás del derrame del petróleo en el Golfo de México.

La catástrofe medioambiental causada tras el derrame del petróleo tiene como causa, en primer orden, el capitalismo. Siendo éste un sistema económico que se maneja por el lucro, la ganancia y la explotación a costa de cualquier precio, la Tierra no puede más que verse como un pedazo de materia que pueda ser redituable. En el capitalismo, todo puede ser objeto de rentabilidad y ganancia. La misma persona es vista desde una óptica de rentabilidad o rendimiento para la generación de ganancias por medio del trabajo.

La burguesía, expresándose en sus medios de comunicación, se lamenta (sic) ante tal hecatombe a la naturaleza. No ve —y no puede ver en cuanto clase— que la causa principal es el sistema económico capitalista, y que este derrame, que ha causado un impacto tremendo en la naturaleza, habiendo contaminado a especies animales oceánicas,  es propio de su dictadura.

Sin embargo, ¿esta catástrofe fue eventual, producto de un erróneo manejo de la empresa que ha causado el derrame, o fue simplemente un producto de la misma dinámica del sistema capitalista? La cuestión así planteada, y vista desde una óptica simple, puede dar como respuesta que fue, en efecto, una falla «logística» de la empresa. Y, no obstante, dicha respuesta es superficial.

Para entender cabalmente la problemática sucedida tras este derrame, tenemos que observar la fuente fundamental de la cual se alimenta dicha empresa, así como el mismo cause que ha posibilitado su funcionamiento: el capitalismo.

Sin más preámbulo, publicamos el texto de los compañeros:

Derrame petrolero en el Golfo de México: consecuencia de la dictadura del lucro, responsabilidad del capitalismo destructor

El 20 de abril del 2010 una explosión sacudió las entrañas de la tierra;  un accidente de magnitudes sin precedentes se vislumbraba. La plataforma petrolera perteneciente a la British Petroleum, ubicada en el Golfo de México, explotaba derramando miles de litros del líquido se calculan 1,000 barriles del crudo por día. Las pérdidas son desastrosas: miles de millones de dólares, trabajadores muertos, miles de plantas y animales muertos. Es un desastre ecológico. El crudo avanza como una mancha voraz a través  de los mares aniquilando todo lo que a su marcha se atraviese. Desde las costas de Lousiana hasta el sur de Florida es conocida la imagen de las aves y demás animales cubiertos por petróleo. ¡Es un desastre ecológico, es un ecocidio!

Pero sin embargo todo esto es natural. No mal interpretemos: no es que así deban de suceder las cosas basándonos en el orden natural de la Tierra, sino todo lo contrario, la muerte y destrucción de nosotros y nuestro entorno es natural bajo el Capitalismo.

La dictadura del lucro a la que se ve sometido el curso de la humanidad y de la Tierra tiene consecuencias desastrosas. La necesidad de la burguesía capitalista de incrementar sus ganancias, implica la explotación desenfrenada e irracional de los recursos naturales y de los seres humanos, y el petróleo, el llamado oro negro, es uno de los negocios más redituables para los bolsillos de las burguesías nacionales e internacionales.

La Invasión y guerra de Irak demuestra precisamente la destrucción que el sistema capitalista necesita para generar ganancia al puñado de personas que se encuentran en la cima de la sociedad de clases. Para el capitalismo la muerte siempre se traduce en dinero; sin embargo, se pueden dar tropiezos en la carrera por el poder, y hoy las pérdidas son desastrosas no sólo para el presidente de la British Petroleum, Carl-Henric Svanger y su camarilla, sino para la humanidad en general.

Según el  diario estadounidense New York Times, la plataforma Deep Water Horizon de la British Petroleum testificó el 20 de julio que tenía una fuga en un dispositivo de seguridad días antes de la explosión en la plataforma. Sin embargo  la extracción continuó[1]. Es claro: ¡lucro ante todo! No nos asustemos, así son las cosas, así es el capitalismo y no solamente lo decimos nosotros, sino los mismos gestores de este irracional sistema de muerte (que siempre acabarán maquillando), cuando el mismo  consejero delegado de la British Petroleum, Tony Hayward, que ya ha sido removido de su cargo fue acusado por el Congreso de los Estados Unidos por dirigir una empresa en la que prima la rentabilidad sobre la seguridad, tomando ahora las riendas el mismísimo presidente de la BP, que llega como salvador del desastre del cual es responsable pero mostrando su compromiso como empresa responsable, convirtiendo esta cuestión en un mero asunto de reputación[2].

Sin embargo, a pesar de todo el gobierno de Barak Obama aprobó recientemente la apertura de nuevas perforaciones para explotar nuevos pozos de petróleo submarinos[3].

Está claro, la única forma de acabar con esta atroz destrucción es acabar con el capitalismo, mediante una Revolución Social Comunista y libertaria, que no deje de lado la perspectiva ecológica, construyendo una comunidad humana en la que el rumbo del mundo no gire en torno a las necesidades del mercado y la ganancia sino más bien las necesidades de la Humanidad apegadas  al mismo curso de la naturaleza.

No queda de otra: ¡luchemos por la anarquía o marchemos hacia la barbarie!

Contra todo este sistema de opresión, explotación, dominación y destrucción desenfrenada. ¡Muerte al Estado y al capitalismo!

Por la libertad y unidad del Humano con su Tierra natural, en un mundo sin clases sociales ¡Que viva el Comunismo Anarquista!


[1] http://sdpnoticias.com/sdp/contenido/internacional/2010/07/20/1003/1081282

[2] http://www.elmundo.es/america/2010/06/18/estados_unidos/1276881524.html

[3] http://sistemasocial.com/ambiente/derrame-petrolero-en-el-golfo-de-mexico-por-la-explosion-de-plataforma-de-la-b

La causa principal de la devastación por los fenómenos naturales es el capitalismo

Posted in Todo by gslweb on julio 7, 2010

Muchas familias del estado de Nuevo León y Tamaulipas, principalmente, ahora han quedado en las ruinas. Las casas que poseían y las pocas pertenencias que tenían para su existencia, han sido arrasadas por el tan conocido y catastrófico fenómeno natural Alex[1].

A estas alturas, sin embargo, en donde diversos fenómenos naturales han sucedido en todo el mundo, como el terremoto en Haití, en Chile y justamente en otros estados de México, es necesario preguntarnos: ¿la catástrofe que afecta nuestras condiciones de existencia es realmente producto de los fenómenos naturales?

En la sociedad capitalista la vida gira en función del lucro y la ganancia. Esto es así porque las mismas condiciones económicas son desarrolladas para acrecentar, a todo lugar, las ganancias de la burguesía.

Al proletariado lo que le queda es la ruina y la peor carga de las desgracias de la naturaleza; a él el sistema capitalista le impone la paga de los platos rotos que ha tirado el capital al suelo.

A pesar de que en la Tierra los fenómenos naturales no son pocos, no son a ellos a quienes debe culparse por la miseria que dejan tras su rastro. La situación que vive el proletariado bajo el sistema capitalista está en constante fluctuación de caída: los sueldos bajan, los alimentos y productos necesarios para la vida ven un aumento considerablemente alto en su costo; las jornadas de trabajo acrecientan cuantiosamente y la fuerza en el trabajo empleada es aún mayor debido a que la ganancia de la burguesía pesa sobre nuestros hombros; la pobreza va en línea ascendente, y quienes se ven obligados a hacer otro tipo de actividades para subsistir también se ven grandemente afectados.

Considerablemente ha crecido el desempleo, pese a que la burguesía se galardone por los medios de comunicación —que están, sin duda, al servicio de las necesidades de su clase— de sus «maniobras» para salvar «la economía nacional» y el «bolsillo de los que menos tienen». La realidad, sin embargo, es contraria.

Por eso, aún existiendo fenómenos naturales constantes por la misma condición de la naturaleza, nuestra situación de desgracia continua no es debido, principalmente, a tal o cual acto que ha propiciado un fenómeno natural, sino las condiciones que son impuestas bajo el capitalismo.

Al proletariado no le queda más que una salida a esta catastrófica situación impuesta por el capitalismo y acrecentada por los fenómenos naturales: luchar por la defensa de nuestra vida, por el desarrollo integral de nuestras capacidades, y por una sociedad sin clases sociales, o marchemos a la creciente barbarie capitalista de destrucción, pobreza, explotación y opresión.

¡A la lucha, proletarios!

¡Nuestra emancipación será obra de nosotros mismos!

¡Organicémonos por la defensa de nuestras condiciones de vida, opuestas a las necesidades del Estado y del Capital!

7 de julio del 2010.

Grupo Socialista Libertario.


[1] Fenómeno meteorológico que sacudió la parte noreste de México.

Respuesta crítica a la «Carta al Grupo Socialista Libertario» de la FICI

Posted in Todo by gslweb on junio 22, 2010

A modo de introducción

Desde finales del 2008, un militante de nuestra organización entabló una serie de correspondencias con un ex-militante de la  FICCI (Fracción Interna de la Corriente Comunista Internacional), ahora integrante de la FICI (Fracción de la Izquierda Comunista Internacional), en el cual se le ha planteado la posibilidad de un debate más desarrollado, a fin de discutir ciertas posiciones que ya nuestro compañero de organización le había mostrado.

El documento de la FICI es, pues, una respuesta a una de las cartas que se les envío, y es al documento mismo que lanzamos una contrarréplica [1].

Nosotros vemos la necesidad de responder de manera crítica a la carta, puesto que expresa: 1) Desconocimiento —u omisión— de nuestras posiciones; 2) Contiene afirmaciones que nosotros nunca hemos hecho y no haríamos y, en tanto, la discusión que intenta mantener la FICI no es ya a las posiciones del GSL, sino de la idea que tiene sobre él.

En el primer caso (desconocimiento de nuestras posiciones), responde a dos causas fundamentales. En primer lugar, el Grupo Socialista Libertario no ha hecho públicas, de manera concreta, sus posiciones al respecto del anarquismo como ideología (en el sentido que le atribuía Marx a ésta), así como tampoco ha profundizado en algún documento al respecto. Esto es debido a que, internamente, se están llevando una serie de reformulaciones de carácter programático, así como una revisión general de las posiciones iniciales del GSL. Podrá verse en nuestro sitio electrónico y otros documentos pretéritos que el GSL se reivindica del anarquismo. Sin embargo, los últimos documentos no han mostrado el mismo carácter, pese a que en el texto ¿Qué es el GSL? se menciona que es un «agrupamiento de revolucionarios anarquistas que busca aportar y ayudar en el proceso de clarificación revolucionaria del proletariado»[2]. En segundo lugar, la FICI tiene un desconocimiento de nuestras posiciones porque no se ha mostrado contundente en las discusiones.

En una correspondencia se le mencionó al contacto que «las posiciones revolucionarias no le pertenece a un partido de reivindicación revolucionaria ni a una nomenclatura ideológica, sino le pertenece, gracias a su propia dinámica y naturaleza, al proletariado en su conjunto, en cuanto clase histórica producto de las relaciones sociales, económicas, políticas, etc. del capitalismo. […] Así, el planteamiento revolucionario ya no es marxista o anarquista, sino precisamente revolucionario (conociendo, desde luego, los límites que este término puede tener, pues, en efecto, puede ser utilizado para cualquier cosa)».

Ciertamente, la carta de nuestro militante contiene algunas lagunas teóricas que no se desarrollan. Las tesis allí vertidas son posiciones sin un desarrollo de fundamentos. Esto vasta para saber que la FICCI-FICI de antemano sabía que el GSL estaba —y lo sigue estando— pasando por un proceso de reformulación teórica a nivel orgánico.

El contacto con el que manteníamos la correspondencia nunca desarrolló las posiciones acerca de los planteamientos que se le hacían, así como tampoco atendía con exactitud las posturas que se le mostraron. Existió una carencia de debate con la FICCI, quien nos postergaba las respuestas y no pedía un desarrollo o precisión más profunda de nuestras posiciones. Como resultado lógico de ello, las dos menciones que han hecho a nuestra organización (la primera ubicada en el documento Lucha contra el oportunismo: el anarquismo busca infiltrar al campo proletario. La CCI actual le abre la puerta, redactado por la FICCI, y la segunda ubicada en el texto al cual damos respuesta) han sido resultado no de una profundización de las posiciones del GSL, sino de ideas sobre las mismas; no fueron producto, pues, de un debate serio, sino más bien de impresiones genéricas carentes de profundización.

Consideramos que, pese a que el contacto de la FICI con el que tenemos la correspondencia escribió que esperan nuestras «reflexiones, cuestiones y críticas» en pos de que «sigamos con el proceso de clarificación», la actitud de la FICI no está enfocada a una posición crítica, sino más bien mantiene una mirada ideológica, reiteramos, de la idea que tienen sobre nuestras posiciones. Así, las respuestas críticas, nuestras cuestiones y reflexiones sobre su respuesta no van encaminadas a una reflexión, crítica y cuestiones como se plantea. Su camino va, pues, no en dirección de la reflexión proletaria, sino del sectarismo (aunque nuestro contacto de la FICI mantenga lo contrario) que carcome todo el espíritu de crítica y discusión proletarias, así como también impide el esclarecimiento del proletariado.

En el segundo caso (que la respuesta contiene afirmaciones que el GSL nunca ha hecho y que, por lo tanto, no rebaten sino con la idea que tienen sobre nosotros), responderemos a algunas de las cuestiones que la FICI toca en su carta, a fin de que las organizaciones e individuos que han leído el documento caractericen las posiciones del GSL como las plantea la organización misma. Siendo así, la crítica que hacemos a esta respuesta no sólo es a la FICI, sino también retomamos algunas de las posiciones mostradas por la FICCI.

Enfoque materialista e ideológico en la crítica de la FICCI-FICI

El documento redactado en donde se expresaba la supuesta «infiltración del anarquismo en el campo proletario»[3] de la FICCI nos llenó de asombro. Esto es porque, contrario a como nos lo expresan, el documento no tiene un enfoque crítico ni mucho menos un análisis teórico de nuestras posiciones ni del anarquismo en general como una ideología más compleja. La carta que nos ha enviado ahora la FICI nos ha evidenciado el carácter de las posiciones de ambas organizaciones.

Las críticas que lanzan a nuestra organización son de carácter meramente ideológico: no analizan a profundidad nuestras posiciones. En el documento Lucha contra el oportunismo: el anarquismo busca infiltrar al campo proletario. La CCI actual le abre la puerta, para ejemplificar, la FICCI no analizó las posiciones que desarrollamos en conjunto con la CCI «oficial» —término que utiliza la FICCI y la FICI para su discurso de «degeneración» de ésta— y del Proyecto Anarquista Metropolitano, sino simplemente se limitó a criticar el lanzamiento conjunto de estas posiciones. La «denuncia» que hicieron a la CCI no es por posicionarse políticamente ante la coyuntura de la extinción de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), ni por la posición asumida por nosotros de que el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) estaba paralizando la acción proletaria, fungiendo el sindicato como enemigo directo del proletariado. La «denuncia» giraba, pues, en torno a la relación CCI-GSL-PAM.

No dispusieron siquiera, en dado caso, a analizar y criticar las posiciones conjuntas. Fue la farándula su foco de inspiración: «¡La CCI abandona el marxismo y le abre las puertas al anarquismo!», «¡El anarquismo infiltra al medio proletario!» basándose no en las premisas teóricas de las organizaciones que  desarrollaron esa posición y acción conjunta, sino en una mirada ideológica, denunciando —valiosa sea la redundancia en este caso— el acto de la posición conjunta en sí misma, y no las posiciones como una manifestación programática de las organizaciones firmantes.

No es, entonces, una crítica de fondo, sino de forma, disfrazada bajo un pomposo léxico «revolucionario» que pretende «recuperar» la «verdadera» bandera del proletariado. La actitud de la FICCI y la FICI no busca, como tan redundantemente mencionan, la clarificación proletaria. Reina en su discurso una tendencia ideológica, donde no hace un  análisis, desde una óptica materialista, a las posiciones de con quienes está polemizando, sino parte de un juicio premeditado de las ideas que tiene sobre tales organizaciones por reivindicarse del anarquismo. ¿Acaso será este un procedimiento de discusión para la clarificación? Para la FICCI-FICI, en efecto, lo es, y no puede más que asombrarnos lo que mencionan en su documento Lucha contra el oportunismo: el anarquismo busca infiltrar al campo proletario. La CCI actual le abre la puerta:

«La CCI acaba de modificar la organización de las páginas francesas de su sitio web, privilegiando cada vez más la dimensión “foro” propia de Internet y de la ideología que le rodea en detrimento de la dimensión militante de la prensa. De hecho, ya no está organizado alrededor de la aparición de las publicaciones, sino alrededor de los foros en los que todo y no importa quién se expande y extiende con el mayor provecho de la confusión política y en detrimento de la clarificación política y del verdadero debate. En la nueva organización del sitio parecería que la CCI actual selecciona la publicación de los artículos de su prensa»[4].

Para la FICCI-FICI, como se puede observar en la cita anterior, el «verdadero debate» —como lo caracteriza— no es que «todos» se expandan y extiendan, que desarrollen una discusión  que llegue a un proceso de clarificación por medio de una confrontación dialéctica de posiciones. No. Para ellos, el «verdadero debate» consiste en no extender el debate, que quienes tengan una página web apliquen una «dimensión militante» que consiste en que los lectores sean pasivos y no puedan posicionarse en la misma. Las páginas de organizaciones revolucionarias que cumplan con las características en donde se pueda intervenir —que la FICCI-FICI llama «dimensión foro» «propia de la Internet»—, ya no aplican la «dimensión militante» de la prensa. Podremos ver que para la FICCI-FICI, entonces, la clarificación no implica una observación crítica y una intervención de las posiciones de una organización revolucionaria, no como producto de una confrontación dialéctica de posiciones, sino en la recepción pasiva de los posicionamientos de las mismas, justo como lo hacen las organizaciones de carácter estalinistas. La clarificación, ante los ojos de la FICCI-FICI, no es más que la recepción pasiva de sus posiciones.

Como hemos indicado, la «crítica» de la FICCI-FICI hacia organizaciones de carácter anarquista no se basa en una profundización crítica de un análisis con perspectiva materialista, de la profundización de sus bases programático-teóricas. Su premisa fundamental es criticarlas teniendo como base una perspectiva ideológica, es decir, hacer una crítica al anarquismo en abstracto, «como un todo».

Pasaremos a analizar cómo en su documento está muy presente esta noción abstracta de anarquismo, lo que lleva inclusive a posicionarse erróneamente de tal ideología ante diversas vicisitudes históricas y que la lleva a citar a autores de reivindicación anarquista totalmente fuera de lugar y contexto[5].

Caracterización sobre el anarquismo de la FICCI-FICI

Sorpresa es la que nos hemos llevado al leer cómo la FICCI-FICI caracteriza al anarquismo. Quienquiera que desee realizar un estudio con un enfoque materialista y dialéctico, y que desea analizar basándose en premisas objetivas —y no ideológicas—, no debe pasar por alto las mismas metodologías de estudios materialistas (que, dicho sea de paso, seguramente nuestros polemizadores las han de conocer) y, por tanto, no tomar a la ligera las posiciones teórico-programáticas de las organizaciones que se reivindican del anarquismo, así como a teóricos que se reivindican de él.

No es este el espacio para profundizar sobre el origen y la evolución histórica del anarquismo, así como tampoco cuáles fueron las bases materiales que lo han generado. Nos limitaremos solamente a dar algunos apuntes.

Pero pasemos, de una vez por todas y sin tanto preámbulo, a la noción del anarquismo de la FICCI-FICI. Según nos dice ésta en el texto al que respondemos, que

«El anarquismo, desde sus teóricos originales —Stirner, Proudhon—, expresa los intereses de clase de la pequeñoburguesía, la que siempre buscó oponerse a ser aplastada por el rodillo compresor conquistador del capitalismo en el siglo XIX. […] Esta corriente ideológica ha sido más particularmente la expresión de las capas de la pequeñoburguesía que estaba en vías de proletarización»[6].

Vemos, pues, que la FICCI-FICI, al igual que A. Kósichev[7] (estalinista «soviético»), considera a Max Stirner como uno de los «teóricos originales» del anarquismo. Dada la caracterización que hace la FICCI-FICI del anarquismo y de su «origen de clase pequeñoburgués», así como su noción de un «anarquismo homogéneo» (afirmación implícita hecha en contrarréplica a la diferenciación, con la que discrepamos, de los compañeros de la CCI de un «anarquismo oficial» y un «anarquismo internacionalista») resulta, entonces, natural que liguen a Stirner como un ideólogo del anarquismo. En la misma línea teórica, dice el autor antes mencionado:

«Stirner, en tanto que ideólogo de la pequeñoburguesía, reflejaba la protesta del artesano, que añoraba impotente las condiciones “normales” de desarrollo burgués y se indignaba, a la vez, con la gran burguesía, causa de su ruina»[8].

En parte ligado por la ideología pequeñoburguesa de Stirner, este autor posiblemente ha sido ligado al anarquismo por hacer éste la mención de una «anarquía».

«Con la era de la burguesía se abre la del liberalismo. Se quiere instaurar por todas partes lo razonable, lo oportuno. La definición siguiente del liberalismo, expresada en su honor, lo caracteriza perfectamente: el liberalismo no es más que la aplicación del conocimiento racional a las condiciones existentes. Su ideal es un orden razonable, una conducta moral, una libertad moderada, y no la anarquía, la ausencia de leyes, el individualismo»[9].

No nos detendremos en lo que respecta al liberalismo en la cita anteriormente hecha. Esta cita nos sirve como ejemplo para la afirmación de que posiblemente Stirner fue ligado al anarquismo por la utilización de la «anarquía» como «la ausencia de leyes, el individualismo», además de su noción pequeñoburguesa.

En Proudhon también se encuentra la idea de una «ausencia de leyes», oponiéndolas al «contrato libre». Sin embargo, no es ésta una razón teórico-política para ligar a Proudhon con Stirner sin fundamentos concretos.

Nos sorprende aún menos la caracterización que hace Kósichev al respecto de Stirner que la de la FICCI-FICI, puesto que el autor menciona un «anarquismo de Stirner». Al menos —aunque parte de premisas totalmente erróneas al ligar a Stirner con el anarquismo—, reconoce que es «un anarquismo», una tendencia, aunque, erróneamente, englobándolas a las demás. La FICCI-FICI, por el contrario, mete en un saco gatos de todos los colores y, al hacer mención a los mismos, los caracteriza como los «gatos negros» a todos, habiendo cafés, grises, etcétera.

La pretendida homogeneidad del anarquismo que enuncia la FICCI-FICI, no despliega las caracterizaciones intestinas del anarquismo y, en tanto que desconoce sus bases programáticas —aún sean escuetas en algunos casos— tiende a tergiversar sus mismos asientos. Así, aunque a reservas de mantener la homogeneidad, la FICCI-FICI no reconoce tendencias intestinas, a veces contradictorias entre sí, en el anarquismo.

George Fontenis, en el Manifiesto comunista libertario, menciona que «incluso si las revueltas previas al siglo XIX y las ideas de ciertos pensadores sobre la relación entre los individuos y los grupos humanos prepararon el camino al anarquismo, no había ningún anarquismo o doctrina tal hasta Bakunin». Contrariamente a lo que dice el autor, nosotros no consideramos a Bakunin el fundador del anarquismo, sino a Proudhon como su primer teórico. A partir de él se han desprendido tendencias intestinas en el anarquismo.

Decir, por otra parte, que porque en Stirner hay ideas comunes que lo liguen a Proudhon al primero se le puede considerar como anarquista, es un error garrafal que nos llevaría a afirmar que Babeuf era marxista.

Resultado de la caracterización abstracta —y, por tanto, idealista— de la FICCI-FICI sobre el anarquismo, mencionan que «llamar a una “síntesis” entre anarquismo y marxismo, es llamar a una colaboración de clase».

Posibilidad de unificación teórico-ideológica marxismo-anarquismo

La FICI ha mencionado:

«El GSL plantea la “prioridad de la elaboración de un programa proletario”. Sin embargo, considera que éste debería definirse a partir de dos ideologías diferentes, dos ideologías que se habrían desarrollado “paralelamente” en el interior de la clase obrera sin ser ninguna de las dos suficiente por sí sola: Por una parte el anarquismo, el cual considera “incompleto”, y por otro el marxismo el cual —como lo pretenden los anarquistas— tendría aspectos que se opondrían a la clase obrera misma. Partiendo de esta visión, el GSL propone una “síntesis” o, mejor aún, una “superación” de lo que llama despectivamente las “nomenclaturas ideológicas”, para de este modo llegar a una especie de programa proletario “puro” o superior».

Sin fundamentos, la FICI nos atribuye que consideramos la unificación teórico-ideológica del marxismo y del anarquismo. EL planteamiento concreto es la posibilidad de que ello pueda concretarse. La unificación marxismo-anarquismo en sí misma no sólo es un ensueño utópico, sino también es un planteamiento inverosímil.

De lo anterior se desprende que consideramos los aportes teóricos de personajes que se reivindican de una u otra ideología. De más no está decir que la «ideología revolucionaria» no es sinónimo de «teoría revolucionaria». Nuestra posición de superar las nomenclaturas ideológicas no implica, como erróneamente nos lo atribuye la FICI, una unificación marxismo-anarquismo, sino la superación de esta dicotomía. Tampoco consideramos la «prioridad de la elaboración de un programa proletario»[10], sino la prioridad de un programa proletario. Las condiciones mismas que ha engendrado el capitalismo son las que han posibilitado y desarrollado el comunismo como resultado de un avance histórico de la humanidad. Es el proletariado en su conjunto a quien le pertenece el programa comunista, no a un grupúsculo ideológico.

No es, pues, de nuestro interés «elaborar», en base a abstracciones metafísicas, un «programa proletario puro», «superior». En términos concretos, un «programa proletario puro» es un planteamiento reaccionario que de ser planteado no sería más que la encarnación de un culto teológico, como ha sucedido con muchos de nuestros marxistas[11].

Como revolucionarios, no nos queda más que recuperar los aportes de algunos teóricos; recuperación que no es del todo una mezcolanza, sino una unidad programática. La recuperación de estos aportes para intervenir concretamente en la lucha de clases, y aportar al proceso de clarificación del proletariado en su condición de conformación de partido mundial, de clase para sí.


[1] Puede consultarla el lector en la siguiente dirección:

http://fractioncommuniste.org/esp/bci01/bci01_09.php

[2] https://webgsl.wordpress.com/about/

[3] No entraremos en detalles de lo que la FICCI-FICI caracteriza como «medio proletario».

[4] Nota al pie de página ubicada en la página 12 del Boletín de la Fracción Interna de la CCI, no. 48.

[5] No es tiempo ni lugar de una profundización al respecto. Al lector le remontamos a la carta enviada, donde lo que caracteriza una «bancarrota histórica del anarquismo» (farándula de la exageración) que un «fiel» militante anarquista, Piotr Archinov, critica el estado del anarquismo, no es más que una lucha intestina del anarquismo por definir los métodos y la estructura de una organización como fundamento para una intervención en la lucha de clases. El debate, sobre todo, se desarrolló entre Malatesta y Archinov pero, como podrá observarse, también se aplicaba a otros anarquistas que simplemente negaban la organización revolucionaria cambiándola por una «coordinación» de actos violentos, como plantea el insurreccionalismo. En el marxismo también existió un debate sobre los métodos internos de una organización y su estructura, y ello no se le considera como la «bancarrota histórica del marxismo» a la tendencia más jerárquica.

[6] Las negritas son originales en el texto.

[7] Marxismo y anarquismo, A. Kósichev.

[8] Ibid. Las itálicas son nuestras.

[9] El Único y su propiedad, Max Stirner. Las itálicas son nuestras.

[10] La memoria no resulta, en variadas circunstancias, un buen recurso. Nosotros nunca mencionamos la «prioridad de elaboración de un programa revolucionario», como lo atribuye la FICI, sino a la «prioridad de un programa revolucionario». Muy distintos planteamientos.

[11] Quede claro: al igual que en el anarquismo, el marxismo no es un sistema homogéneo.

Boletín «Militante Proletario»

Posted in Todo by gslweb on abril 28, 2010

Publicamos una contribución de unos compañeros de San Luis Potosí (México) referente al contexto que sacude sobre la ya extinta empresa eléctrica Luz y Fuerza del Centro (LyFC) y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME). Es importante el aporte en cuanto ubica en el terreno de clase concreto del sindicato que ha fungido no sólo como paralizador de la lucha de los trabajadores electricistas, sino que se ha mantenido dentro del marco del institucionalismo burgués haciendo alianzas con partidos que, objetiva y subjetivamente, son enemigos del proletariado.

Es claro el papel que juega el Sindicato Mexicano de Electricistas ante esta coyuntura. Disfrazado bajo un léxico radical, las acciones del SME son paralizadoras de la perspectiva de lucha de los electricistas, manteniéndose en posiciones de carácter abiertamente burgués.

Los compañeros del boletín Militante Proletario enfatizan bien una diferencia que no sólo es preciso conocerla, sino también hacerla más extensiva debido a su precisión: el sindicato no son los trabajadores afiliados a él, sus «bases» si se quiere, sino sus dirigentes. La dirección del sindicato y sus componentes proletarios son cosas sustancialmente distintas, y es preciso conocerlo. Las direcciones de los sindicatos, bajo el color de «rojos», «revolucionarios» o cualquier otro calificativo que se le quiera dar con el fin de darle una impresión más «radical» y «revolucionaria», son quienes pretende no sólo amortiguar y fragmentar la lógica respuesta proletaria ante un evidente ataque a sus condiciones de existencia, sino que además la encausa hacia direcciones antagónicas a sus intereses inmediatos e históricos.

Muchos reivindicados revolucionarios consideran que el error no es tanto el sindicato como institución que, abierta o encubierta, explícita o implícita, consciente o inconscientemente, defiende no los intereses del proletariado, sino los del capital. El problema es, entonces, de «malas direcciones», de ser reformistas, de las «burocracias sindicales», de los «derechistas y/o reaccionarios que tienen las riendas del sindicato democrático» y es preciso por ello «dotarlos» de «direcciones revolucionarias» que defiendan los intereses de los trabajadores, y con ello convertirlos en «auténticamente democráticos» donde las decisiones sean «directamente de los trabajadores».

Este planteamiento no sólo es nocivo para el desarrollo de la conciencia de clase en el proletariado, puesto que identifica estructuras burguesas como órganos proletarios, sino también retrasa la identificación del proletariado como clase con un poder colectivo revolucionario porque plantea erróneamente la cuestión de fondo poniéndolo como un problema de «buenas» y «malas» direcciones —y, por tanto, de «buenas» y «malas» intenciones—,  de «buena y mala estructura» (es decir, «sindicato democrático» y «sindicato autoritario»).

Por ello, en el transcurso de su confrontación en la lucha de clases y de la toma de conciencia de su poder revolucionario, el proletariado debe romper las ilusiones que el izquierdismo difunde y que no hace más que conducirlos a la almohada de la cama para que dormiten, y paralizarlos en su unificación como clase. Debe ubicar bien los «cantos de sirena» de fracciones burguesas al servicio del Capital.

Por otro lado, en el boletín Militante Proletario los compañeros hablan sobre la forma de operación de la Minera San Xavier, ubicada en San Luis Potosí, así como de las posiciones fácticas de los grupos que consolidan la izquierda del Capital. Bajo el capitalismo es imposible que los medios de producción estén destinados a abastecer las necesidades humanas vitales y salvaguardar el medio ambiente de una contaminación cada vez más creciente y brutal.

Resulta lógico de la izquierda del Capital encuentre este problema como una cuestión de mala administración política. El planteamiento —según esta lógica— no es el propio capitalismo que exige y requiere cada vez más explotación y adquisición de recursos naturales para abastecer su producción y generar ganancias, sin importancia de las consecuencias de ello, sino se reduce a una «mala» organización política de personas en el poder «indiferentes» al problema ambiental, ya sea por «corrupción», ya sea por «intereses de partido».

No se hace una crítica radical (es decir, desde la raíz) del proyecto mismo generado bajo el sistema económico burgués, sino se ubica el problema debido a una «mala» ambición y corrupción de políticos y empresarios. No se ubica la problemática como un resultado lógico y natural de las relaciones económicas dentro del capitalismo.

Estas posiciones no se generan gratuitamente: son una demostración de los intereses de clase en los que se posiciona la izquierda del capital. Los intereses de estas organizaciones burguesas no es más que el mantenimiento del régimen capitalista, la salvación de los privilegios de la burguesía, así como su «dejar pasar» a la explotación y opresión que emana la división de clases y la propiedad privada.

Militante Proletario tiene un texto sobre la reforma laboral que propone el Partido Acción Nacional (PAN), titulado La reforma laboral: un ataque sanguinario que la clase burguesa pretende asestar a las condiciones de vida del proletariado. No daremos mayor introducción y dejamos el boletín disponible:

Abril del 2010.

Grupo Socialista Libertario

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Militante Proletario [ descargar pdf]

Índice

  • Sobre la minera San Xavier y las socialdemocracias locales.
  • Sobre el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y su papel saboteador contra los trabajadores de la extinta Luz y Fuerza del Centro (LyFC).
  • Porque bajo el régimen capitalista los trabajadores no podemos esperar más que miseria y explotación.
  • La reforma laboral: un ataque sanguinario que la clase burguesa pretende asestar a las condiciones de vida del proletariado en México.



Pronunciamiento sobre los ataques a los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro y sus movilizaciones

Posted in Todo by gslweb on marzo 16, 2010

El domingo 14 de marzo se celebró una reunión pública en la que asistió la Corriente Comunista Internacional, el Grupo Socialista Libertario y diversos compañeros que asistieron a nivel personal.

En la discusión se analizaron distintos métodos que utiliza la burguesía para paralizar la acción del proletariado como clase. Así, el efecto de estos métodos son la sectorización de las luchas, defender consignas ajenas a los intereses inmediatos e históricos como clase, entre otras cosas.

El siguiente texto, en colofón, fue el resultado de la reunión.

Grupo Socialista Libertario

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Reunión pública en Monterrey

El día 14 de marzo ha tenido lugar una reunión pública de la CCI en la ciudad de Monterrey, en México. En ella ha asistido el Grupo Socialista Libertario y algunos camaradas que aunque forman aún un número pequeño, abarcan las diversas generaciones que forman hoy a nuestra clase. El tema sobre el que se convocó fue «Avance de la crisis económica y las movilizaciones obreras en Grecia y España». La presentación y la discusión al profundizar bajo estos aspectos, reconoce la similitud en los ataques y las trampas que enfrenta el proletariado en México, por lo que la discusión se orientó hacia el análisis de los ataques y trampas que vienen sufriendo los trabajadores de la electricidad. En ese sentido la reunión decide pronunciarse ante estos problemas, con la intención de que el conjunto de la clase trabajadora incorpore en su reflexión las ideas que otros proletarios realizan, lo cual puede permitir tener un mejor balance de las experiencias y destacar las lecciones.

PRONUNCIAMIENTO SOBRE LOS ATAQUES A LOS TRABAJADORES DE LA COMPAÑÍA DE LyFC Y SUS MOVILIZACIONES

1. La crisis que azota al capitalismo lleva a que la clase dominante ponga en práctica medidas que golpean de forma profunda las condiciones de vida de los asalariados. Esta situación no es propia de México: por todo el mundo se vienen practicando programas que elevan los niveles de explotación, intentando con ello recuperar y proteger la ganancia capitalista. En ese plano se encuentran las políticas que se anuncian en España y se aplican en Grecia, pero también los ataques en México, elevando precios e impuestos y despidiendo masivamente a trabajadores, como se ha hecho con los electricistas y mineros.

2. Los gobiernos de derecha e izquierda son enemigos de los trabajadores. En México ha sido un gobierno de derecha quien ha aplicado medidas violentas en contra de los asalariados, pero en España y Grecia, que están gobernados por partidos de izquierda, se aplican programas semejantes. Derecha e izquierda orquestan ataques que sólo buscan acrecentar la explotación y degradar la vida obrera. A los gobiernos de derecha o de izquierda sólo les preocupa saciar las ansias de ganancia. Es por eso que los trabajadores no pueden tener esperanza en que sus problemas se resuelvan con un simple cambio de gobierno.

3. El despertar de la combatividad proletaria de frente a los ataques de la burguesía, lleva a que se busquen construir trampas que nulifiquen el descontento y la fuerza de las movilizaciones de trabajadores. Un caso ejemplar es estas prácticas está presente en los sucesos de la Compañía de LyFC, donde el sindicato secunda los ataques del gobierno mediante mañas y trampas. Fue notorio el esfuerzo del sindicato por aislar a los electricistas del conjunto de la clase, imponiéndole consignas ajenas a sus intereses, como es la «defensa de la empresa estatal», «la economía nacional» o «el sindicato», pero también desmovilizando con el encadenamiento en la esperanza en que las leyes o amparos pudieran ayudar y dar solución.

4. La defensa de las condiciones de vida por parte de los trabajadores es ya, en sí, una critica al sistema que está basado en la separación entre propietarios de medios de producción y asalariados, pero además para que estas expresiones muestren la fuerza real de los proletarios, requieren estar bajo el control de los mismos trabajadores, sin dejarles el control a los sindicatos de todo pelaje y sin permitir que estas se desvíen hacia caminos cerrados como el de las urnas.

5. El llamado que hizo el SME para usar los amparos como mecanismo de solución; las movilizaciones que encabezó y encabeza, acarreando a los trabajadores sin permitirles tener un real acercamiento; los esfuerzos por someter el descontento y plegarlo frente a algún partido, diputado o personaje, son muestra de que el SME —como todos los sindicatos, sin excepción— no es una estructura proletaria pues su labor ha sido la de evitar la solidaridad, hacer pasar los despidos y expandir la desmoralización. Por eso la insistencia del SME en llamar a defender al capital estatal y querer usar a los trabajadores como carne de cañón, «recuperando instalaciones» y empujando hacia enfrentamientos con la policía, aunque parece una práctica radical, no es sino una provocación que profundiza la trampa en la que ha envuelto a los trabajadores.

6. Ante los ataques directos de los gobiernos y las trampas tejidas por la estructura sindical, los trabajadores deben de reflexionar sobre su condición de explotados y de las capacidades que tienen como clase cuando se unen y organizan. Las experiencias de las huelgas de Turquía (de diciembre-enero) son una muestra de cómo el proletariado puede luchar por encima de la estructura sindical, exponiendo así su verdadera fuerza.

Marzo 14 del 2010

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